¡Manda huevos!

17 Sep

blog_torero

Algunos de los lectores más fieles de este Blog son también buenos amigos. Tengo a Pedro, el “niño del F5”, que me acucia insistentemente en cuanto el post no sale a primera hora del martes; tengo a Eva, la mejor reenviadora del planeta; tengo a Laura, que me ha ido siguiendo por el proceloso mundo de Internet y, entre muchos otros más, tengo a David, “el de los huevos”.

Así al menos fue rebautizado por mi hermana Elisa cuando, como ya os conté, en un campamento le dio por desarrollarnos la teoría de por qué era más rentable que los ídem se vendieran en packs de 4×3 en lugar de en cartones de 6×2. Ojiplática y turbada, desde aquel momento le dio al mozo otra identidad, de tal forma que cuando en casa hacía alusión a él siempre era con la coletilla de “tu amigo el de los huevos”.

No sé si los demás tenéis la misma impresión que yo, pero mi vida es totalmente circular u ovoidal. Las historias se abren en un punto y se cierran en el mismo. Pues bien, en este asunto de los eggs, he podido comprobarlo de nuevo.

Hace poco asistía a una comida de trabajo en la que se nos hablaba de disfunción eréctil. Y claro, compartir mesa y mantel con veinte extraños, entre médicos y periodistas, que degluten mientras hablan de penes y erecciones parece más propio de una película de Almodóvar, pero así fue. El caso es que entre los platos del muy suculento menú, el segundo intitulaba así: huevo poché sobre crema de patata, trufa y tierra de torreznos. Muy propio.

Pedro y David son ilustrísimos miembros de la Cofradía del Torrezno, por eso en cuanto acabé con el huevo poché y con el postre (a base de bizcocho de fruta de la pasión… que ya es afinar), me fui directa a enviarles un correo: “He estado en una comida sobre disfunción eréctil y ¡cómo me he acordado de vosotros!”.

Creo que cual vedettes de revista, tan sólo les falto levantar la patita peluda y canturrear: “Agradecidos y emocionados, solamente podemos decir, vete a tomar por allí”. Pero no, la amistad vale mucho más que todo eso. Y, afortunadamente, sigo dando fe de ello.

Así, con el paso de las semanas, y como un hombre fiel a su destino, David se ha visto envuelto de nuevo en un asunto oval. En un arranque de filantropía, hace unos días me facilitó un tema fascinante e inspirador para este Blog: por qué los hombres que tienen los testículos pequeños se involucran más en el cuidado de los hijos. ¡Quietos todo el mundo! Ojo con las conclusiones precipitadas, que mi amigo es un ser cabal con dos carreras en su expediente.

Sí, queridos, sí, unos investigadores americanos se han tomado la molestia de estudiar la correlación entre el tamaño de salva sea la parte y el tiempo, el amor y la atención que los padres dedican a sus niños. Y como no se puede tener contento a todo el mundo, a los menos dotados les han dado una palmadita en la espalda por buenos progenitores, mientras que a los que rebosan testosterona les han dicho que eso de la crianza, para la próxima reencarnación. 

Yo no tengo problema (¡faltaría más!), pero lanzo en este momento un mensaje a todas las casaderas que me quieran escuchar: no os fijéis ni en el color de los ojos ni en la altura ni en la cuenta corriente de vuestros pretendientes. Hacedme caso: para elegir marido, comprad un traje de torero, ponédselo al maromo y ved qué tal calza. Que no hay nada que arregle más la vida que un buen padre en casa.

Y si tenéis dudas, llamadme sin compromiso, que yo le pido el favor a mi amigo David o a mi amigo Pedro y en un minuto os montan una fórmula matemática teniendo en cuenta caída, turgencia y complexión de la zona a analizar para que elijáis con garantías.

Ya se dijo en el Congreso aquello de “manda huevos”; menos mal que estoy yo para hablaros del tamaño…


Terry Gragera
@terrygragera

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10 comentarios to “¡Manda huevos!”

  1. Anónimo 24 septiembre, 2013 a 9:58 #

    Vecina y amiga, tenia pendiente alabar este post ingenioso, curioso, … me ha encantado.
    Sigue compartiendo tu peculiar y personal manera de experimentar la vida.
    Te queremos los amigos de Mota del Cuervo.
    Marta, Victor, Oliver y Camila

    • Terry Gragera 24 septiembre, 2013 a 10:10 #

      Muchas gracias, Marta. Me encanta que vosotros forméis parte de nuestra vida. 😉
      Un besazo,
      Terry

  2. Mamá 18 septiembre, 2013 a 11:22 #

    Como dice alguien que no le gusta mucho caminar….SEMBRÁ !!!!…(comparto)

    • Terry Gragera 18 septiembre, 2013 a 12:28 #

      Gracias, mamá, ya sé que a papá también le gusta mi post. Y, estoy de acuerdo, tiene que hacer más ejercicio. Besos a los dos.

  3. Laura 17 septiembre, 2013 a 23:08 #

    Hola terry!!!
    ojiplática me he quedado!!
    Un vuelco me ha dado cuando al empezar a leer tu ansiado post semanal he visto.mi nombre!!!!! I.can’t believe it!!! (Ahora lo q más pegaría,serían 25 emotions seguidos.del cara de flipe del wassap)
    muchísimas gracias…. Dirás q qué boba,pero.estoy toda ilusionada y neerviosilla!!
    Lástima que a estas horas no puede contárselo a.”mi santo” que yace plácidamente dormido junto a mí y mi princesita,pero ganas no me faltan,eh??

    Post genial para no variar…
    Aconsejaré tb el traje d torero!jejjeje
    por cierto,aprovecho para decirte q.me encanta la.aportación d tus peques con sus.dibujos,muy buenos Teo y Ada!

    Un fuerte abrazo

    • Terry 18 septiembre, 2013 a 7:22 #

      ¡Hola, Laura!

      Es que hablando de seguidores fieles, no podías faltar… Me alegro mucho de que sigas ahí, semana a semana.
      Yo también estoy muy contenta con los dibujos de mis peques, esto se está convirtiendo en un “holding” familiar ;).
      ¡Nos seguimos viendo por aquí!

      Un besazo

  4. Anónimo 17 septiembre, 2013 a 8:15 #

    Estimada Terry:

    La noticia de la universidad americana ya es vox populi y el Universo Periquito tiene de tu santo esposo la imagen fiel de amantísmo padre de sus hijos, imagen insuficientemente plasmada y dimensionada me atrevería a decir. El enlace se mandó para que fueras más rotunda desmintiendo las conclusiones del estudio, aportando todas las pruebas que fueran precisas. Esperamos dichas pruebas con ansía viva. Besos y abrazos ovalados.

    • Terry 17 septiembre, 2013 a 8:19 #

      Querido FiAnónimo:

      Tú eres hombre letrado y sabes que en cada estudio hay su excepción. Quedaría feo si yo glosara, aparte de las virtudes paternales que adornan a mi santo, las otras referidas a los tales pares. Así que con eso digo y callo todo lo necesario.

      Besos por cartones de 3×4.

  5. El “niño del F5” 17 septiembre, 2013 a 7:48 #

    En determinadas residencias, sólo sirven sopas de verdura y pescado blanco a sus huéspedes. Pero emocionado ante esta lectura, sólo puedo decir:
    ¡Que corra con alegría el chorizo, el torrezno y el morcón el día 25!

    • Terry 17 septiembre, 2013 a 7:53 #

      Querido y nunca suficientemente ponderado e intrépido Niño del F5: no sufras tú por esas sopitas aguadas, que ya están aquí tus amigos para introducir grasaza de la buena en donde hiciera falta. ¡Qué vivan el torrezno y los huevos poché!

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